Legajo 30

 

Este manuscrito puede describirse como una escritura pública o documento administrativo oficial, redactado en castellano del siglo XVII, con caligrafía procesal y validado mediante firmas y rúbricas.

Sus características principales son:

 

 

Este manuscrito presenta una caligrafía cursiva muy elaborada, con abundantes ligaduras y trazos ascendentes, típica de los escribanos públicos del siglo XVII. La densidad del texto, la ausencia de márgenes amplios y la presencia de firmas y rúbricas decoradas al final indican que se trata de un documento oficial, probablemente una escritura pública, un contrato, una declaración jurada o un acto administrativo.

Aunque la lectura completa es difícil por la tinta desvaída, la estructura visual del documento es la habitual en:

El estilo de escritura y la disposición del texto sugieren que fue redactado por un escribano profesional, siguiendo las normas formales del derecho castellano del siglo XVII, en plena vigencia de las Leyes de Toro y de la tradición jurídica del Antiguo Régimen.

La presencia de varias firmas al final indica que participaron testigos, otorgantes y el propio escribano, lo que confirma su carácter legal y su validez formal.

 

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