
Este manuscrito puede describirse como una escritura pública
o documento administrativo oficial, redactado en castellano del siglo XVII, con
caligrafía procesal y validado mediante firmas y rúbricas.
Sus características principales son:
Este manuscrito presenta una caligrafía cursiva muy
elaborada, con abundantes ligaduras y trazos ascendentes, típica de los escribanos
públicos del siglo XVII. La densidad del texto, la ausencia de márgenes amplios
y la presencia de firmas y rúbricas decoradas al final indican que se trata de
un documento oficial, probablemente una escritura pública, un contrato, una declaración
jurada o un acto administrativo.
Aunque la lectura completa es difícil por la tinta desvaída,
la estructura visual del documento es la habitual en:
El estilo de escritura y la disposición del texto sugieren
que fue redactado por un escribano profesional, siguiendo las normas formales
del derecho castellano del siglo XVII, en plena vigencia de las Leyes de Toro y
de la tradición jurídica del Antiguo Régimen.
La presencia de varias firmas al final indica que
participaron testigos, otorgantes y el propio escribano, lo que confirma su
carácter legal y su validez formal.