Los Agusyinos y los Salesianos en Ronda

 

 

LOS AGUSTINOS Y LOS SALESIANOS EN RONDA

Fachada del colegio

 

Con los datos que hemos ido recopilando desde diferentes fuentes vamos a hacer un estudio cronológico de 2 centros educativos que tuvieron muchísima importancia, y no solo en Ronda y su comarca, también en toda Andalucía y durante mas de la tercera parte del siglo XX.

La historia del solar donde se levantó el antiguo Castillo del Laurel de Ronda es un ejemplo extraordinario de cómo un espacio militar medieval terminó transformándose en uno de los centros educativos más influyentes de la ciudad. El Castillo del Laurel, situado en una posición estratégica dentro del casco urbano, fue una fortaleza de origen islámico, probablemente del siglo XI, aunque con fases anteriores. Tras la conquista castellana de 1485, la estructura quedó dañada, pero siguió en pie durante siglos. Su destrucción definitiva llegó en 1812, cuando las tropas napoleónicas, en retirada, dinamitaron la alcazaba y dejaron el recinto en ruinas. Durante el siglo XIX, el solar se encontraba prácticamente abandonado, con restos dispersos y sin utilidad.
En este contexto aparece la figura decisiva de Doña María Teresa Holgado Vázquez de Mondragón, conocida como Marquesa de Moctezuma, una mujer perteneciente a una familia de notable influencia en Ronda. Su intervención fue determinante para el destino del solar. La Marquesa solicitó al Ayuntamiento la cesión del terreno donde se ubicaba el antiguo castillo, ofreciendo a cambio varias casas de su propiedad situadas en las calles Goleta y Escalinata. El Ayuntamiento aceptó el intercambio, y la Marquesa adquirió también casas colindantes en las calles Zapatería y Monjas, lo que permitió ampliar el espacio y configurar el jardín que aún hoy forma parte del conjunto.
 La “Escritura Institucional de la Fundación Moctezuma”, otorgada en Ronda el 19 de marzo de 1894, por Dª María Teresa Holgado Vázquez de Mondragón, se refería únicamente a proporcionar educación primaria, secundaria y de artes y oficios a la juventud rondeña. La enseñanza secundaria está recogida en la cláusula 5ª del Testamento de la Marquesa, otorgado por ella el día 24 de abril de 1897, pocos días antes de morir.
 En esta,  aparece claramente que se estaba construyendo sobre el solar del antiguo Castillo del Laurel lo que es el edificio del Colegio del Sagrado Corazón que ella no vería terminado.
 La primera piedra de este centro educativo se colocó en julio de 1897. Unos días antes, el día 21, se aprobaron los planos del nuevo colegio.
Tras demoler la totalidad de las ruinas que se conservaban de la Alcazaba, que habían sido documentadas escasamente en fotografías y planos generales de la ciudad, Tras esta demolición, y para poder incluir las nuevas instalaciones requeridas, se realizó una explanación escalonada y operación de relleno en el ángulo sureste para crear dos niveles uno superior, donde se construyeron los inmuebles que albergan las instalaciones educativas y las residenciales, y otro inferior tres metros más bajo donde se instalarían la cocina, el comedor, la despensa y las dependencias del despensero. Así mismo en ese mismo subsuelo se ubicarían el clero y las calderas para la calefacción,.  Y en su extremo sur donde se ubicaría  un patio destinado a actividades deportivas e instalaciones anejas.
El edificio en sí tiene planta de cruz griega. Uno de los brazos de esta queda envuelto por una doble crujía que genera dos patios interiores cubiertos, mientras que el otro se encuentra exento en sus extremos. El cuerpo central más elevado destaca del resto. La fachada de dos plantas es de estilo ecléctico, con motivos clásicos en los vanos. Que son rectangulares en la crujía longitudinal y arcos de medio punto y rebajados en el cuerpo saliente. Este inmueble desaparecería el año 1.926 tras un incendio.
 La titularidad  del nuevo centro educativo le fue encomendada a la orden agustiniana, tras unas negociaciones previas nada fáciles con la Fundación Moctezuma. El 16 de enero de 1903 se publican las bases y condiciones para que la Provincia agustiniana matritense se hiciera cargo del nuevo centro con el nombre de Sagrado Corazón de Jesús por expreso deseo de la marquesa de Moctezuma, doña Teresa Holgado. Fue inaugurado el Día de San Miguel. 29 de septiembre de 1903.

Un año antes ya había sido inaugurada la Escuela Popular de Santa Teresa o Escuelas populares de primera enseñanza, agregada  al Palacio de Moctezuma y regentada por una reducida comunidad de Salesianos, que en uno de los patios del palacio construyó un aula donde comenzaron su labor educativa. Con posterioridad derribarían la parte trasera de este edificio (patios y cocheras) para crear una galería con 6 aulas y en su parte superior se instaló un cine/salón de actos, y además de esto se hizo un magnífico patio para que jugasen los alumnos.

Debido a que 1903 fue un año de rápidos cambios en la diócesis de Málaga tuvo hasta tres obispos diferentes: Vicente Alonso y Salgado: Comenzó el año al frente de la diócesis hasta que fue trasladado a la Diócesis de Cartagena el 25 de junio de 1903.Mariano Cidad y Olmos: Nombrado el 25 de junio de 1903, pero falleció inesperadamente poco después, el 5 de julio del mismo año. Julián Miranda y Bistuer: Asumió el cargo a finales de 1903 (tras el fallecimiento de su predecesor) y ocupó la sede hasta que fue nombrado obispo de Segovia en 1904. Este último fue quien llegó a un acuerdo con los P. Agustinos para que se hicieran cargo del recién inaugurado Colegio del Sagrado Corazón.
Que lo regentaran los Padres Agustinos y no los Salesianos como era deseo del Obispo de Málaga y lo había sido de la Marquesa, se debió a que los salesianos por ese tiempo, siendo su Congregación de reciente instalación en España, no tenían suficientes religios  para hacer frente a los dos colegios, por lo que el Obispo D. Julián Miranda y Bistuer: cedió las instalaciones a los padres Agustinos. Éstos lo mantuvieron desde el año 1.903, de su terminación, hasta 1919 en que el Obispo D. Manuel González, beatificado por el Papa Juan Pablo II el día 29 de abril de 2001, lo entregó a los Salesianos después del abandono, por causas económicas, de los Agustinos.
 Parece ser que en un primer momento este colegio se convirtió en un centro para las élites rondeñas, ya que el curso escolar costaba al año la nada despreciable cifra para la época de 700 pesetas para los internos y de 600 a 650 pesetas para los externos. Aparte de las ropas, material escolar, libros, utensilios varios, etcétera.
 Las cosas no funcionaron bien desde el principio entre los Agustinos y la Fundación Moctezuma, ya que los religiosos se quejaban del incumplimiento continuo de lo pactado por parte del Patronato de la Fundación con la comunidad Agustiniana.

No obstante, el número de alumnos iba aumentando cada curso. Al internado acudían alumnos de toda Andalucía, incluso de Madrid. Y en 1908 se pensó en la ampliación del edificio del colegio. Al año siguiente, muchos de los 18 frailes que conformaban la comunidad llegaron a sacar centenares de piedras de los restos de las murallas del castillo, fortaleza que aún quedaban.
 Pero las subvenciones pactadas para la comunidad no llegaban por parte del patronato de la Fundación y la Administración por parte de ésta era pésima, según los frailes. Se construyó un pabellón de un solo piso en la parte posterior del recinto, de mala calidad, con muchas filtraciones de agua y absolutamente inútil, en el que se perdieron unas 80.000 pesetas. A partir del curso 1911-1912 comenzó a bajar el número de alumnos debido, además de las circunstancias administrativas ya referidas, a que los alumnos tenían que ser examinados por profesores de Málaga, lo que aumentaba el descontento por parte del alumnado que derivó en actos de insubordinación contra el director y el vicerrector.
 En 1913 sólo había 31 alumnos matriculados en bachillerato y 15 profesores. Ya en 1914 se decidió que se suprimieran las aulas de los cursos, en las que no hubiera al menos seis u ocho alumnos por clase. El Colegio Agustiniano se demostró no era rentable. El deseo de la marquesa de Moctezuma de que las clases fueran gratuitas para los hijos pobres no se cumplió, tal vez porque era insuficiente la subvención que los religiosos recibían. Como hemos dicho por parte de la Fundación. El colegio no alcanzó las expectativas iniciales y parte de la sociedad rondeña terminó por darle la espalda al centro.
 Finalmente, la provincia agustiniana matritense se vio en la obligación de cerrar el colegio tras el curso 1918-19 y los religiosos fueron trasladados al nuevo colegio que se abrió en Málaga, que había abierto sus puertas el año anterior, el conocido Colegio de San Agustín.
 Seguidamente, el 28 de febrero de 1919 se firmó el acuerdo para que los salesianos se hicieran cargo del centro, ya que desde 1902 estaban en las escuelas de Santa Teresa.
El primer director salesiano fue Don Salvador Rosés, y bajo la dirección de la congregación el centro experimentó una profunda transformación pedagógica. Los Salesianos introdujeron talleres, formación profesional y un modelo educativo centrado en la juventud trabajadora, siguiendo el espíritu de Don Bosco. Su presencia consolidó definitivamente el solar del antiguo Castillo del Laurel como un espacio educativo de referencia en Ronda durante todo el siglo XX.
 El edificio sufrió un grave incendio fortuito en el invierno de 1926 que afortunadamente no causó víctimas, pero requirió que fuera reconstruido, ya que cuando el fuego fue sofocado solo quedaba en pie la fachada principal, y se había perdido todo lo demás, como mobiliario, libros y ropa, así como la imagen de María Auxiliadora, que se encontraba en la capilla del colegio y que al estar atornillada a su peana, no hubo materialmente tiempo para rescatarla.

 Hasta el año 1.953 no se acabaron las obras del nuevo Santuario de María  Auxiliadora, que se realizaron a la izquierda del edificio principal. Anteriormente al incendio este se encontraba en el interior  del edificio, justo  en  el lugar que hoy ocupa el salón de actos.
 En el siguiente artículo se relata con mas detalle lo acaecido durante el incendio.
 El Colegio del Sagrado Corazón del Castillo de Ronda se convirtió en un internado famoso, muy concurrido. A los salesianos también, hasta la construcción del Santuario de María Auxiliadora le fue confiada la vecina parroquia de Santa María. Este centro se mantuvo abierto ya como escuela hogar hasta el año 2003.
 Hoy se encuentra  en desuso, a la espera de que tanto el Obispado, la Fundación Moctezuma o el Ayuntamiento de Ronda, den un  buen  destino a este edificio y al inmenso solar que ocupa y que hoy por hoy, solo se usa de aparcamiento.
 no sabemos si Doña Teresa levantara la cabeza y comprobara que de su obra como benefactora después de un siglo no queda nada de nada, lo que le diría a los responsables de administrar todo su legado. 

AtrĂ¡s

 

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