TERRORISMO

Si volvemos la mirada hacia nuestra historia, veremos que a lo largo de esta, el asesinato indiscriminado realizado para justificar el descontento, la defensa de una causa, una creencia..., nos a golpeado una y otra vez a lo largo de esta. Las sociedades secretas detectadas en algunas culturas tribales mantenían su influencia valiéndose del terror. Ya en el siglo XII, un grupo ismailí de los musulmanes shiíes, los 'Asesinos', llevó a cabo campañas terroristas contra musulmanes suníes. En Irlanda, grupos protestantes y católicos se aterrorizaron mutuamente tras la Reforma. En su forma moderna, sin embargo, el terrorismo sistemático recibió un gran impulso a finales de los siglos XVIII y XIX con la propagación de ideologías y nacionalismos seculares tras la Revolución Francesa. Adeptos y detractores de los valores revolucionarios utilizaron el terrorismo tras las Guerras Napoleónicas. El nacionalismo imperialista que en Japón condujo a la restauración Meiji en 1868 estuvo acompañado de frecuentes ataques terroristas al shogunado Tokugawa. En el sur de los Estados Unidos de América, se creó el Ku Klux Klan tras la derrota de la Confederación Sudista en la Guerra Civil estadounidense (1861-1865) para aterrorizar a los antiguos esclavos y a los representantes de las administraciones de la reconstrucción impuesta por el Gobierno Federal. En toda Europa, a finales del siglo XIX, los partidarios del anarquismo realizaron ataques terroristas contra altos mandatarios o incluso ciudadanos corrientes. Una víctima notable fue la emperatriz Isabel (Sisi, cuya vida fue llevada al cine), esposa de Francisco José I, asesinada por un anarquista italiano (Luigi Lucheni) en 1898. El movimiento revolucionario ruso existente antes de la I Guerra Mundial tuvo un fuerte componente terrorista. En el siglo XX, grupos como la Organización Revolucionaria Interna de Macedonia, la Ustashi croata, y el Ejército Republicano Irlandés (IRA) realizaron a menudo sus actividades terroristas más allá de las fronteras de sus respectivos países. Recibían a veces el apoyo de gobiernos ya establecidos, como fue el caso de Bulgaria o de Italia bajo el líder fascista Benito Mussolini. Este tipo de terrorismo nacionalista apoyado por el Estado provocó el asesinato de Francisco Fernando de Habsburgo en Sarajevo en 1914, lo que dio origen a la I Guerra Mundial. Tanto el comunismo como el fascismo utilizaron el terrorismo como instrumento de su política, contando con defensores entusiastas.
La inestabilidad política existente durante las décadas de 1920 y 1930 dio pie a frecuentes actividades terroristas. El terrorismo tendió a integrarse dentro del conflicto más amplio de la II Guerra Mundial.
La manifestación más importante del terrorismo tras la II Guerra Mundial fue la ola de violencia internacional que tuvo lugar a mediados de la década de 1960
entre los países árabes.
En España hemos sufrido desde el 7 de Junio de 1.968 el terrorismo separatista de ETA (Euskadi Ta Askatasuna), con 1.000 asesinados en su haber. Este lamentable y doloroso trance por el que la sociedad española, y mas concretamente han vivido en sus "carnes", los militares y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, aún sigue abierto a la espera de que pongan, entre otras cuestiones, sus arsenales a disposición de las autoridades policiales .
Varios son los elementos que han hecho su aparición en los últimos años para facilitar y hacer más evidente el terrorismo internacional: avances tecnológicos, la creación de armas más pequeñas y explosivos de reducido peso y tamaño pero con mayor poder de destrucción; los medios para una mayor rapidez de movimientos y de comunicación que disponen los asesinos; las amplias conexiones mundiales de las víctimas elegidas y la publicidad que genera cualquier ataque terrorista.
La erradicación de este "cáncer" social es muy difícil aunque no imposible. El terrorista puede ser cualquiera y con esa ventaja se mueve entre nosotros. La investigación policial a través de internet de estos "radicales", la colaboración internacional y ciudadana, y el control de kkkaquellas personas sospechosas de fomentar, dar cobertura y apoyo logístico a estos, es fundamental.
La radicalización de algunos sectores musulmanes dio como fruto hace mas de una década de grupos armados extremistas, que debidamente adiestrados y armados, asesinaban a todos los que no se sumaban a su causa: la creación de un nuevo estado islámico..
Como muestra de estos están:Al qaeda y el Daesh.
El Estado Islámico posee una estrategia de márketing para emitir el tipo de propaganda que difunden. El objeto principal es la perpetuación del triunfo de la yihad. El control de la emisión que realizan está muy vigilado debido a la imagen que desean propugnar. El público potencial al que va dirigido son: jóvenes perdidos, personas sin acceso a una educación sólida, el heroísmo, devolver la fe... El candidato ha de cumplir tres requisitos para conseguir que la publicidad haya hecho su efecto: el fracaso en su ámbito social, religión y entorno. Cuando estos tres factores se juntan, comienza el proceso de radicalización.
Baquiya wa tatamaddad (permanecer y expandirse) El lema del Estado Islámico es simple y claro, "Permanecer y Expandirse". Esa es la principal finalidad de la yihad virtual. Como señalamos anteriormente, las redes sociales favorecen los canales de información y comunicación de la yihad. La creación de páginas o perfiles en las redes sociales, permiten a miles de reclutadores encontrar a personas aptas para su radicalización. El proceso se basa en el aislamiento del futuro prosélito, aislarle de todo contacto con su círculo cercano, con Occidente, con los "infieles". La formalización o reseteo social es una de las pautas para conseguir la completa adhesión al mundo "islámico".
La solución al terrorismo islamista es complicada, y una de las causas es la determinación del sujeto de inmolarse con un desprecio total a su vida y hacia los que para él son el "pueblo infiel".
No podemos obviar, que la base donde se afianza este radicalismo es la de una tergiversación del Corán. Según los expertos , en ninguna parte del libro sagrado de los musulmanes se habla de las "guerras santas", y ni mucho menos, que aquellos que dan su vida asesinando a los "no creyentes", tllegarán a un paraíso donde tendrán a su disposición, entre otras cosas, a más de cincuenta mil vírgenes.
El riesgo de desacreditar, o mejor dicho, de tildar a todos los seguidores de Mahoma de fanáticos asesinos, está ahí. Y la realidad es otra bien distinta. Esta situación lo que si está logrando poco a poco, es que la sociedad en general se aglutine en contra de la cultura y la fe del pueblo árabe, que al final acaba siendo, en todo los sentidos, otra víctima mas de estos asesinos.

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