UN SUEÑO... Y NADA MAS

Érase una vez..., un alcalde de una ciudad no muy grande en donde el paro era un problema acuciante. Todos andaban junto a su edil cabizbajos dándole vueltas al problema a ver que solución encontraban para poder crear empleo.
De repente, un día de hace ya muchos, muchísimos años, este alcalde se presentó ante sus conciudadanos y les comunicó que había tenido un maravilloso sueño.
Soñó que abriéndose paso desde el norte de nuestra península, llegaba a nuestra ciudad un magnífico mago llamado Eroski, que por arte de la magia de "birli Birloque, iba a crear una gran zona comercial llena de tiendas y en la que iban a encontrar trabajo cientos, que digo, miles de rondeños.
La única condición que puso el mago Eroski fue que le concedieran un solar donde pudiera ejecutar su magia. Y así, ni corto ni perezoso este alcalde , se puso manos a la obra y en la zona donde se ubicaba el campo de futbol comenzaron a remover las tierras...
Pero, ete ahí, que después de tanto remover tierras, gastar dinero en compras y ventas catastróficas, contratas a empresas y otros misterios, el mago Eroski no se presentó.
Y así, pasó y pasó el tiempo.
Todos nos quedamos con dos palmos de narices esperando. El silencio de los sucesivos ediles fue la respuesta a tanto bombo y platillo de aquel magno acontecimiento que hoy, a la espera de que el tiempo lo borre de nuestra memoria, fue solo eso... un sueño, que como casi siempre, les pasó la factura a los ciudadanos de esta ciudad "soñada".

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