Ronda en verano

CUIDAOS PARA PODER PASAR UN BUEN VERANO

Ahora que entramos en la época vacacional, es bueno que tengamos en cuenta algunos comsejos para que no cometamos algún error que nos arruine esos días en la playa, piscina o sierrra.
Tanto en invierno como en verano, así como en primavera y otoño, nuestra piel requiere de determinados tipos de cuidados y productos de cosmética para poder sobrellevar mejor los cambios que se producen en el medioambiente y es nuestra labor protegerla para prevenir, entre otras cosas, el envejecimiento prematuro y las manchas en la piel. En muchas ocasiones se menciona el tema de intensificar el cuidado de la piel con cada cambio de estación, aunque más que intensificar de lo que se trata es de saber identificar sus necesidades y conocerla en profundidad para cambiar nuestros cuidados en cada temporada partiendo siempre desde la base de una correcta hidratación, que es lo que cualquier tipo de piel necesita.
En verano, debido al tema del intenso calor, la clave está en la hidratación de la piel, pero no sólo aplicándonos nuestro hidratante corporal habitual, que en la época estival deberemos cambiar por uno que sea de composición más ligera para que se absorba bien por la piel y la deje respirar, permitiendo a su vez una mayor eficacia de nuestro tratamiento de cosmética, llámese serum o cremas de día, sino que además debemos proveer a nuestra piel y organismo en general una hidratación desde el interior.

Necesitamos beber un mínimo de 8 vasos de agua al día para equilibrar el PH de nuestra piel, mantenerla hidratada y, para aquellos a quienes les guste tomar el sol, conservar o conseguir un tono uniforme de la piel.
La piel es un órgano que tiene memoria. Podemos apreciar esta reflexión en las manchas que aparecen en nuestra piel por una sobre exposición al sol y una incorrecta protección solar.

Los especialistas en problemas de la piel recomiendan no tomar el sol en horas de alta concentración de rayos UV, entre las 12 y las 16 horas, especialmente sin una crema de alta protección.

El sol está presente durante todo el año, aunque sus rayos son radicalmente más perceptibles en verano, los dermatólogos siempre aconsejan utilizar el protector solar incluso en invierno.

Hoy en día, muchas marcas de cosmética han lanzado al mercado productos de doble acción, hidratantes con protector solar, que aportan a la piel la hidratación y el factor de protección solar necesaria para prevenir los posibles daños que el sol pueda causar en nuestra piel.

Aunque suene contradictorio y el sol aporte diversión y vida a nuestros días de verano, éstees uno de los más grandes enemigos de nuestra piel, ya no sólo por el factor estético por las posibles manchas en la piel que pueden aparecer, sino también por las enfermedades que conlleva una sobreexposición y un indebido cuidado de la piel.
Debido a la exposición al sol y a otros agentes, como la sal o el cloro, es importante que saciemos nuestra piel con aquellos alimentos que aporten gran cantidad de antioxidantes que nos ayuden a prevenir posibles daños y no hay mejor arma que los alimentos que encontramos en la naturaleza.

Por ejemplo, debemos moderar el consumo de carnes y centrarnos especialmente en la ingesta de frutas y verduras, alimentos ricos en todo tipo de vitaminas como la A, C y E. Esta última, una de las más importantes que ayuda a prevenir la degeneración celular, a acelerar el proceso de cicatrización de las heridas y a reducir las posibles marcas derivadas de estas.
No nos cansamos de advertir, que después de una buena ingesta de alimentos, aderezados estos con bebidas alcohólicas, debemos restringir nuestros baños, o nos arriesgaremos a sufrir un corte de digestión, debido a la pérdida de calor que sufre nuestro cuerpo al entrar en contacto con el agua

y haciendo que la sangre que en esos momentos acudía al estómago se aleje de este para mantener nuestra temperatura interna, paralizándose así nuestra digestión. Entre los síntomas van desde los más leves: náuseas, hasta los más graves: parada cardíaca. Así que, nuestra recomendación es que no tentemos a la suerte, y respetemos la hora y media que sueledurar nuestra digestióm para darnos otro "chapuzón". Hay una falsa creencia que hace que muchos piensen que la digestión comienza al finalizar la comida; craso error, pues esta se inicia tras el primer bocado.
Como recomendaciones finales para un correcto cuidado de la piel en verano es dormir lo suficiente y evitar el consumo de tabaco y el de alcohol, y de esto último si tenemos pensado conducir, nada de nada.
¿ Tenemos los ojos muy rojos tras haber estado en la playa o la piscina... ?. Es frecuente en verano que aumenten las conjuntivitis alérgicas e irritativas, para lo cual siempre es recomendable el lavado de los ojos con suero fisiológico o lágrima artificial al volver de la piscina o la playa. Especialmente si esas gotitas las mantenemos en la nevera, puede ser de gran alivio tras un día de mucha diversión marina. Si a pesar de ello, la molestia continúa, requeriremos de nuestro oftalmólogo para prescribirnos algún tratamiento para aminorar los síntomas, muchas veces de naturaleza alérgica, acrecentados por la irritación del cloro o el salitre del mar.
Como medida de precaución para aquellos que acostumbran a estar mucho tiempo al sol, siempre es recomendable el empleo de unas gafas con protección solar adecuadas. Recordemos que para aquellos niños que ya usan gafas, éstas deben ser graduadas con su corrección adecuada, por lo que no sirve una cualquiera. Incluso para aquellas personas que no las usan normalmente y desean unas gafas de sol, ésta siempre deben ser con los adecuados controles de calidad, pues no es lo mismo unas gafas de sol que unas con un cristal tintado. Recurramos siempre a una óptica para elegir las gafas que nos gusten, por muy atractivas que nos parezcan las que ofertan los establecimientos de todo a 3 euros. A la larga nuestros ojos nos lo agradecerán.
Feliz verano-.

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