A PESAR DE...

A pesar de ...la violencia.
A pesar de....las familias rotas.
A pesar de... en lo que hemos convertido la Navidad.
A pesar de... los corruptos.
A pesar de... algunos ministros de la Iglesia Católica que viven anclados a la época de Torquemada.
A pesar de... los que mienten cada vez que hablan.
A pesar de... las injusticias de la justicia.
A pesar de...los que viven sin techo por culpa de los fraudes bancarios.
A pesar de,... los que pasan hambre habiendo comida para todos.
A pesar de... los imdiferentes.
A pesar de... importar las tradiciones navideñas de otros países.
A pesar de... los que no creen en nada más que en el dinero y el poder.
A pesar de todos estos y un millón más, como cada año celebramos la Navidad. Vuelve a reaparecer en nuestras vidas ese "Niño Dios", nacido en una familia como las demás de aquella y esta época. Una familia humilde., sin oropeles, sin un chalet en las orillas del Jordán, ni carros tirados por fuertes caballos, sin acciones de las canteras romanas, y dependiendo del escueto sueldo de un autónomo. Rey sobre todos los reyes, Luz de todas las luces, nacido pobre en un pais ocupado, oprimido y esclavizado por las leyes del Imperio de Roma. Frágil como todo bebé. Viene a sufrir en sus carnes las injusticias creadas por el hombre, y ya desde ese instante de su corta vida debe huir junto con sus padres para que no lo aniquilemos.
Hoy, 2.000 años después de este acontecimiento, el Niño Dios sigue naciendo en el "portal" de nuestros corazones. Pero lo tenemos tan ocupado denuestros asuntos que apenas tiene sitio para cobijarse. Nos sigue interpelando, pero nuestros oídos no lo oyen, sigue pasando a nuestro lado una y otra vez, pero estamos fijando nuestra atención en nuestros asuntos y no lo vemos. ¿ Que hubiera ocurrido si Dios no
se hubiera encarnado ?... ¿ Que hubiera pasado si no conociésemos la "buena nueva" de amor, esperanza, perdón y vida eterna que nos trajo...?.
Demos las Gracias a ese niñito que a pesar de que somos duros de oído y cortos de vista se empeña día a día en sonreírnos como solo lo sabe hacer un niño que nos ama sin distinción, esperando solo que nos acerquemos a El para coger nuestros dedos con sus pequeñas manitas y nos susurre: Yo soy la Verdad y la Vida, mírame,ámame y sígueme y serás testigo del reino que ha de venir. Búscame como lo hicieron los Magos de oriente, mira la estrella que brilla en el corazón de los más necesitados, los mas humildes, de los que no tienen nada, y seguro que te mostraré mi rostro y entonces, como los pastores de hace más de 2.000 años, serás FELIZ.

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