PEDRO SÁNCHEZ, NO, NO Y NO.

No sabemos a ciencia cierta en que momento, lugar, o circunstancia, a Pedro Sánchez se le despertó el enconamiento y la "marianofobia" mas aférrima. Y no es que tal parecer sea cosa de dos o tres, somos muchos, yo diría, que muchísimos, de los que aún nos llamamos españoles, que vemos y comprobamos con estupor, como el presidente del PSOE, y candidato por este partido a la presidencia de este nuestro país por ahora, como antepone su "no" a la abstención y se niega en redondo a dejar que el partido mas votado pueda gobernar, embocandonos irremisiblemente a tener que convocar unas terceras elecciones.
Ahora, como hace unos meses, Sánchez vuelve a hacerle guiños a Iglesias, nos imaginamos que a sabiendas de que tal "postureo" le ba a restar los votos de los socialistas mas moderados. A lo mejor o peor, D. Pedro es un infiltrado resentido de la derecha que tiene como objetivo disolver el PSOE entre las izquierdas mas radicales.
Verbigracia, el ejemplo está ahí y, lo que no destruyó la dictadura de derechas, cosa de lo mas curiosa, lo va destruir la izquierda mas radical, y si no, que se lo pregunten a los afiliados y simpatizantes de Izquierda Unida (IU), hoy junto a Podemos en una mezcla que no acaba de ser homogénea, pero que a finiquitado la singularidad de lo que en sus inicios fue el PCE.
Pedro Sánchez se parece al dicho popular del perro del hortelano, que ni come, ni deja comer. Aunque las cuentas no le cuadran por mas que lo intenta, sigue negándose a llegar a un acuerdo para abstenerse en una posible sesión de investidura, dejando mientras tanto a España en un impás de desgobierno nada recomendable.
Mientras tanto, van apareciendo entre aquellos que tienen las riendas del poder mas casos de presuntas corruptelas. Ahí está el caso de Rita Barberá como ejemplo.
Al mismo tiempo otros se "rajan" las vestiduras tomándonos el poco pelo que nos queda con sus falsas invocaciones a la honradez, cuando ellos, o sus partidos han metido, siempre presuntamente, las manos donde no debían, o han vuelto la vista mientras se hacía un mal uso de los dineros públicos, como es el caso de los EREs, donde se volatilizaron, nada mas ni nada menos, que 745.000.000 de euros. Aquí, el único que se salva por ahora, es Ciudadanos.
Esto es como jugar a las tragaperras,todos echan dinero a ver si les sale el premio (de gobernar), y mientras mas invierten menos se quieren retirar, baya a que les toque el premio gordo a los otros y pierdan ellos lo invertido. Y así nadie ceja en su empeño de dejar la dichosa "maquinita electoral" libre para que otros prueben su suerte.

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