Pasear por las calles de Ronda se ha convertido en una actividad de riesgo.

 
registro de telefçonica
  registro de telefónica  
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Desde hace mucho tiempo he tenido claro que el desarrollo de una actividad física es una muy beneficiosas para el organismo,  pero hete aquí que desde ayer ha cambiado totalmente mi percepción sobre este acto que cotidianamente venía haciendo desde hace más de 10 años.
No son muchas las calles que tenemos en nuestra ciudad para el desempeño de este deporte, las aceras en la mayoría de los casos,  parecen más una serpentina que un camino. Prima el coche sobre el peatón, prima la calzada sobre las aceras y así nos va.
Ayer paseaba a eso de las 9 por el polígono industrial, cuando me aproximé a esta trampa que había en el suelo y tropecé con ella. Era una placa metálica de la Compañía Telefónica que no estaba bien colocada y sobresalía en el plano horizontal, tras el impacto con ella, el efecto fue que salí volando,  a pesar de que iba andando el cuerpo humano transmite mucha potencia,  pues como digo, salí volando y fui a caer de bruces sobre el suelo,  las consecuencias han sido

Como docente que soy, estaba tranquilamente de vacaciones y ahora me encuentro con esta situación, el cuerpo lo tengo destrozado y por supuesto mi movilidad tremendamente reducida,  no tengo capacidad para realizar prácticamente nada, así que la impostura de alguien me va a costar mes y medio en esta situación, mes y medio de noche complicada por no decir de noches de insomnio, mes y medio sintiéndome una carga para mi familia y actualmente mi estado de ánimo es horrible.
Aquí y ahora,  me preguntó y le pregunto,  a quien sea porque realmente no sé quién es el responsable de este despropósito,  pero a quién le corresponda ¿no pudo pararse 5 minutos y colocar las chapas en su sitio?, ¿tenía tanta prisa?;  eso escasos 5 minutos a mí me van a costar 6 semanas de dolor e incomodidad.
Es muy duro pero hoy pienso que los hombres utilizando su inteligencia hemos conseguido ser casi  aves y conquistamos el aire, casi peces y dominamos el mar y en algunos términos casi inmortales, pero desgraciadamente la asignatura que tenemos pendiente es que no hemos aprendido a ser seres humanos. Prima lo privado sobre el bien colectivo,  la comodidad individual es terminar lo más pronto posible, la falta de responsabilidad, el no tener celo en el trabajo y…. el que venga detrás que arree.
Pues sí este es el verano que se me presenta y le diría al operario qué otra vez piense las consecuencias que sus actos puedan tener.

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