ABANDONO, DEJADEZ E IRRESPONSABILIDAD

En el anterior "comentario", citábamos la lamentable situación en la que se encuentra el Puente Nuevo, hoy le toca el turno a nuestra Alameda del Tajo.
Cuando se creó esta alameda se recuperaba para los romdeños y visitantes un solar destinado a basurero. Hoy, tal y como está esta parcela pública creemos que va por el camino de dejarla en la misma situación que la encontrara a finales del sigloXVIII el Sr. Corregidor de la ciudad D. Joaquín Varcárcel y Rico, hacedor de este parque ubicado en la calle de San Carlos de nuestra ciudad.
Dividida en 3 paseos (uno central, por el que paseaban los señores de fama y prestigio con levita, y dos laterales por los que circulaba el vulgo), fue como se inauguró esta alameda. No sería hasta la 1ª

república, siendo alcalde de Ronda el Excmo.D. Isidoro Montero de Sierra, cuando se acortan las levitas , igualando así a ricos y al pueblo en general por lo menos en ciertas maneras de vestir de aquella época, y haciendo que en la Alameda todos puedan circular libremente por cualquier lugar de la misma.
A través de la historia, a este parque, unas veces con mas acierto y otras con menos, se le realizaron algunas reformas. Posteriormente llegarían en el tiempo los premios por sus hermosos y cuidados jardines.
Aquellos "guardas de la Alameda", con sus uniformes y sus sombreros con escarapela, vigilaban para que nadie destrozara los jardines o cualquier elemento de este recinto. A ellos, verdaderos artífices de la botánica se debía la frondosidad de su arboleda y de sus plantas.
Hoy a estos se les denomina como "plantadores de macetas. Llegan a un jardín, hacen un agujero, introducen la susodicha y listo. Cuando se quedan mustias por falta de riego, o la sobre dosis de pipí o caca de los perritos, vuelta a empezar. De lo que fueron y para lo
que han quedado nuestros jardineros.
Y ahí está el templete donde antiguamente todos los domingos y festivos tocaba la banda municipal, amenizando el paseo de jóvenes y mayores. También sufriría remodelaciones, pero la ubicación es la misma desde donde nuestros tatarabuelos escuchaban pasodobles y zarzuelas.
La alberca de los patos,el bar, el carrillo (hoy "kiosko"( de la entrada, la pajarera, la casa del guarda, la biblioteca dominical (ubicada donde primero se situó el Recinto de Festivales y posteriormente el Teatro Vicente Espinel), son parte intrínseca de nuestra cultura y por ende de nosotros mismos, y ahora, con tantos derechos y libertades, a algunos les da por creerse que aquí se puede hacer lo que a cada uno les salga de sálvese la parte, porque la impunidad campa a sus anchas, y si hay que destrozar los bancos y jardines, pintorrear, romper farolas para fumarse los porros con tranquilidad en la oscuridad o destrozar los angelitos de hierro de sus fuentes, etc., pues duro, que en la Alameda no hay guarda ni nadie que proteja de gamberros, vándalos, o delincuentes este patrimonio que es de todos los rondeños.
Aunque la responsabilidad para que se respeten las mínimas normas de urbanidad y se lleve ante la justicia a estos "personajes", no nos equivoquemos, la tienen las decisiones de algunos políticos que "meten" los tijeretazos del recorte en todo y en todos, claro está, menos en donde debieran.
se comenta, que una solución sería la de instalar cámaras de seguridad... hasta que se averíen, las destrocen o las roben, o sea, como casi siempre, dinero gastado "para na".
A ver a este paso que nos queda. Un Polígono Industrial "made in China", bares, bares y mas bares, hoteles a gogó, jóvenes deseosos de encontrar un trabajo medianamente e estable, y como no, el nuevo lema para nuestra ciudad: "Ronda ciudad soñada por las franquicias!",.
La respuesta de las autoridades municipales a algunas de las iniciativas o quejas de los ciudadanos, es siempre la misma:"Que no hay dinero". La pregunta del "millón" viene de "cajón", abonar los impuestos se abonan, hasta los de nuestros muertos, entonces... ¿ Donde están los dineros? . Seguro que en el fondo del mar, taralelololí taralalerororirorete.

Atrás
Salir