ADOLESCENTES Y LAS REDES SOCIALES

Cada cierto tiempo advertimos, tanto a padres, madres, tutores, maestros, e incluso con mas hincapié, a los menores, del peligro que entraña el subir ciertas imágenes a las redes sociales.
Es cierto que son los que comparten sus datos por estas plataformas los que la mayoría de las veces no son conscientes de lo arriesgado de "colgar" sus datos personales sin saber ni quien, o quienes los ven, y la utilización que de estos, se pueda hacer.
No vale eso de claves, contraseñas, o de que mis datos solos los pueden ver "mis amigos". Todo lo que se "sube" a estas webs es, o se hace público.
Para registrarnos en estas redes, aparte de solicitarnos nombre y apellidos (Podemos sustituir estos datos personales por un seudonimo que solo conozcan nuestros amigos), es necesario darnos a conocer por nuestrasfotos y vídeos. La verdad es que es una costumbre, y Lo hacen tanto los adultos como los jóvenes. El por qué es muy fácil, Toda la vida nos ha gustado compartir con nuestros amigos los viajes, la evolución de nuestros hijos o historias divertidas. A muchas personas, y sobre todo a los adolescentes, les atrae hacerse fotos en las que salgan muy atractivos.
La fotografía es una actividad hoy por hoy fascinante e instantánea, divertida y creativa. A todos alguna vez nos ha gustado hacer fotos, buscar el rincón con encanto o ser fotografiado. El momento de compartir las fotos en casa o con los amigos y las anécdotas que rodea a estas, son casi siempre motivo de diversión y animación social.
Pero, el como se comparte y dónde se hacen hoy en día las imágenes, puede traer más problemas que ratos divertidos.
Aunque no nos lo creamos, las fotos llegan a cientos de miles de personas, millones de personas, no solo a los que tú has elegido como amigos sino a todos los que tus amigos reenvían o recomiendan. En todas las redes sociales cualquier persona tiene acceso a lo que cuelgas: pueden ser tus amigos, o por el contrario personas que se mueven al margen de la ley, como pederastas, etc. Nunca podrás saber quién observa tus datos o tus fotos, ni cuáles son sus intenciones cuando te ven.
Una imagen inofensiva puede ser la de un grupo de amigos jugando al fútbol o charlando. Pero muchas adolescentes tienen la costumbre de hacerse fotos con miradas, boca y gestos insinuantes, provocativos y cargados de contenido erótico y sexual.
Muchas de estas jóvenes, como han denuciado hasta jueces,tienen una edad temprana que ronda los 12 o 13 años.
Los peligros asociados a este tipo de conductas son muchos, entre ellos, el acoso o el chantaje.
Una de las metas que buscan los adolescentes es la popularidad. Las fotos van acompañadas de los famosos ME GUSTA, a los que los compañeros tienen que hacer un clic. Cuantos más ME GUSTA reciba una chica o un chico, mayor es su popularidad. Con tal de ganar fama , la chica trata de responder a lo que cree que es deseable entre la juventud: exaltar sus rasgos femeninos y físicos como forma de llamar la atención.
Así que cuanta más cara pone de deseo, más muestra su figura y más se suelta su melena, intuye ella que más enganchará a sus amigos y compañeros. Y como todo en internet puede llegar a tener un efecto viral, unos amigos lo recomiendan a otros.
También buscan seguridad y confianza. La chica trata de sentirse segura a través de las recomendaciones, los ME GUSTA y los comentarios que hacen sus amigos. Su físico es la manera de llamar la atención, con lo que se refuerza la idea de que "lo bello y atractivo es bueno". De esta manera su confianza no está en base a valores como la responsabilidad ,amistad, simpatía, compromiso, sino en cuánto soy valorada gracias a mi físico, y esto último lo podemos comprobar en la forma de vestir de casi todas las adolescentes actuales y bajo la aquiescencia de sus padres.
Estas conductas no solo son superficiales y educan en valores vacíos, sino que además separan a las que por naturaleza han sido favorecidas de las que lo son menos. Y se transmiten entre ellas que para tener éxito en la vida tienes que provocar, ser mona, y mostrarte sugerente, lo que dista mucho de tener éxito a través de la perseverancia, el esfuerzo y el trabajo.
Por otro lado, este tipo de fotos nos llevan a mantener los prejuicios machistas y sexistas que llevamos intentando erradicar con mucho esfuerzo desde hace años. Las adolescentes se muestran en las redes como objetos sexuales, con contenido erótico, anticipando que ésta es la imagen que el chico valora de ellas. Copian los gestos y posturas de las fotos de las modelos, porque interpretan que eso es lo deseable. Asocian atractivo con deseo y sexo, con lo que también corren el riesgo de anticipar su introducción a la sexualidad. Las fotos pueden llevar al equívoco de quien las ve, y sacar interpretaciones y hacer comentarios sexistas.
¿Qué debemos hacer los padres, maestros y las personas que pueden influenciar en la conducta de los adolescentes?
1-. Educar en valores, con paciencia, hablando mucho con ellos, razonando, transmitiéndoles dónde reside el valor de las personas.
2-. Reforzar mucho otro tipo de conductas, como su esfuerzo con los deberes, la calidad en las relaciones de amistad, que se comporten y obedezcan. Hay que decirles que eso es lo que esperamos de ellos, aparte de que estén guapos y atractivos.
3-. Controlar y poner límites. Igual que ponemos horarios de llegada, prohibimos el alcohol a los menores de edad o les pedimos que se esfuercen y cumplan con sus obligaciones, también tenemos que poner límites y controlar las imágenes que suben. Si tus hijos son adolescentes, pacta con ellos el que te muestren las fotos antes de subirlas a la red. Y si no acceden, diles que controlarás el material por otros medios. No se trata de violar su intimidad, se trata de proteger a nuestros hijos ante los que se esconden buscando pornografía infantil y juvenil, y educar en valores. Ellos igual no lo entienden. No te preocupes, haz lo que tengas que hacer.
4-.Pídeles que pregunten y pidan permiso a sus amigos antes de subir una foto de ellos. Igual a alguno de sus amigos no le hace gracia estar colgado en el ciberespacio. Tienen que aprender a salvaguardar la intimidad de los que no desean participar.
Y recuerda que este tipo de conductas y fotografías es una forma de exhibicionismo, con lo que estamos atrayendo a personas que pueden ejercer el ciberbullying. Ayudemos entre todos a proteger a los niños y adolescentes.

Observa este vídeo

Atrás

Salir